Un señor muy solitario soñó que perdía un gatito, un gatito que ni siquiera existía.
A la mañana siguiente se cruzó con Eduardo, el vecino de al lado que estaba regando las plantas, y se lo contó. Se sentía confundido y angustiado por el sueño, pero no entendía bien por qué:
–al final, nada de eso pasó –concluyó.
Una graciosa historia en la que un teléfono roto hará que todo un barrio se una para ayudar, de manera aparentemente innecesaria, a un vecino solitario.
En esta obra como autora integral, Ana Sanfelippo une el texto a sus inconfundibles trazos que, con comicidad, cuentan la historia de una comunidad que se apoya.
Texto: Ana Sanfelippo
Ilustraciones: Ana Sanfelippo