Una larga serpiente de madera, articulada segmento por segmento, yacía inmóvil.
Pinta cada sección de un color diferente, o crea un patrón de principio a fin. Levántalo. Todo se desliza sobre la mesa de la cocina.
Madera natural sin tratar, escamas talladas, segmentos articulados que se doblan correctamente. Pinturas y pincel incluidos. A partir de los tres años.
La serpiente que cobra vida una vez pintada.