Lo que sea que tenga Sprinx, es tuyo... incluso su helado de algodón de azúcar favorito. Le encanta compartir desde su corazón incondicionalmente, sin dedos pegajosos. Cuando se ríe, se pone rosada. Cuando está feliz, se vuelve de color amarillo soleado. Y cuando está triste, se pone azul. Sprinx se nutre del cambio constante. Al aceptar el cambio, quiere mostrarte que la vida puede ser emocionante.